A picture of a white woman and a black woman covering each other's faces

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Translation via Jennifer Rodriguez

Sé que quieres ayudar.

Sé que a veces te sientes desamparada y abrumada. Sé que a veces te sientes paralizada por el miedo. Sé que no quieres decir algo incorrecto, pero tampoco quieres no decir nada. Sé que sabes que una publicación en las redes sociales no es suficiente. (Tienes razón, no lo es.)

Estoy escribiendo esta carta con la esperanza de que podamos sentarnos a la mesa y tener un diálogo honesto y abierto. Pregúntame lo que quieras. Aquí hay espacio para todas tus preguntas; no importa si piensas que son tontas o pequeñas. Prometo no ser impaciente ni frustarme con sus preguntas. Si hay momentos en que las preguntas se vuelven demasiado fuertes o demasiado pesadas, puede ser que me aleje de la mesa, pero prometo volver siempre. 

También necesito algunas cosas de ti. Necesito que me prometas escuchar y escuchar verdaderamente a una experiencia que es completa y absolutamente diferente a la tuya. Puede resultar incómodo. Puede que te resulte doloroso escuchar lo que se siente ser yo. Podría ser- no, sin duda será- que te sientas incómoda al escuchar las cosas desagradables que la gente dice y hace. Vayamos a la mesa de todos modos.

Necesito que me prometas escuchar y escuchar verdaderamente a una experiencia que es completa y absolutamente diferente a la tuya.

Necesito que no intentes guiar esta conversación. Tiene que venir de mí y de las personas de la comunidad de color. Necesitamos hablar. Necesitamos liderar. Necesitamos establecer el tono del cambio y cómo será. Necesito que me escuches con humildad, con oídos y corazones abiertos. Esta no puede ser tu guerra para librar. 

Cuando te digo que a menudo me siguen en las tiendas sin ningún motivo, no quiero que intentes identificarte. Solo quiero que me escuches cuando te explique lo deshumanizante que es. Cómo salgo de las tiendas sintiéndome incómoda con las etiquetas negativas y los estereotipos de lo que significa ser afroamericana en los Estados Unidos. 

Necesito que me escuches cuando digo que he trabajado en espacios donde constantemente me silenciaron y me juzgan solo por el color de mi piel. Necesito que no minimices, ni niegues mi experiencia. Necesito que sepas que en una oficina, una cultura de inclusión a nivel superficial puede ser tan peligrosa y problemática como el prejuicio sin disfraz. 

Necesito que no hagas excusas. Quizás si no hubiera levantado la voz. Quizás si no hubiera corrido. Quizás sí hubiera mantenido las manos en el volante. Por favor, no pongas excusas por los errores tan caros de otros. Es posible que estés tratando de esperar lo mejor o mitigar la situación, pero en cambio, sin querer, enciendes el fuego. Borras la experiencia de personas que se parecen a mí y nos haces sentir mal por sobrevivir para contar la historia. 

No quiero una reacción instintiva de emoción de tu parte. Es genial que publiques en Instagram. Es genial que hables sobre el tema, pero necesito más de ti. Necesito más que una sola y única muestra de compasión, dolor, ira y empatía.

Necesito que elijas intencionalmente participar en esta conversación. Necesito que le preguntes a tus amigos Negros en tu mundo si están abiertos a compartir sus experiencias personales. Necesito que te sientes con tus hijos y les cuentes la profunda historia de injusticia racial e intolerancia sobre la que se construyó este país. Necesito que les digas que está mal y les enseñes a ser mejores. 

No quiero una reacción instintiva de emoción de tu parte.

Necesito que te actives políticamente. Necesito que elimines a cualquier concejal, fiscal de distrito, alcalde o gobernador que no esté a favor de la justicia y la rendición de cuentas. Necesito que votes por una legislación que responsabilice a los líderes y las fuerzas del orden. Necesito que te informes sobre las políticas de tu ciudad y estado que afectan negativamente a las comunidades de color.

Créeme cuando digo que los videos virales son solo un pequeño vistazo de lo que se significa ser Negro en los Estados Unidos. Es posible que no publiquemos sobre ello en las redes sociales hoy o mañana. Necesitamos tiempo y espacio para llorar y para lamentar otra alma perdida.

Puede ser que no sepa de todos los asesinatos de mujeres y hombres Negros inocentes. Pero créeme, me enteraré.  Sabemos. Así es nuestra experiencia del día a día. Esto no es nuevo.

Sabemos. Una parada de tráfico de rutina por una luz trasera rota podría resultar en una muerte por negligencia. Un paseo por una tienda en el centro comercial puede resultar en que nos sigan. Estar en el vecindario equivocado con mi color de piel puede hacer que llamen a la policía. 

Sabemos. Sabemos sobre Emmett Till, el bombardeo de la iglesia de Birmingham, sobre Travyon Martin, Tamir Rice y Rodney King. Está grabado para siempre en nuestras mentes.

Esto no es nuevo. Es nuestra existencia diaria. Entiendo por qué llamas para ver cómo estoy. Que tu corazón se está quebrantando y eso está bien. Debería quebrantarse.

Tu corazón se está quebrantando y eso está bien. Debería quebrantarse.

Deja que se rompa y deja que te obligue a actuar. Deja que te obligue a tener conversaciones con tu familia sobre las diferentes razas. Deja que te obligue a llamarle la atención a compañeros de trabajo, amigos y parientes que hacen bromas raciales o estereotipos en broma. Deja que te obligue a intervenir cuando veas prejuicios e injusticia, a que literalmente intervengas. Deja que te obligue a preguntar si hay algún prejuicio en tu propio corazón.

Si sientes la necesidad de llamarle a sus amigos Negros cada vez que se agrega otro nombre a la lista de homicidios de Negros injustos, nos estarás llamando a menudo. Créeme, ya lo sabemos. Necesitamos más que  palabras.  Necesitamos que elijas activamente participar, incluso cuando sea difícil, y se ponga pesado. Durante mucho tiempo, hemos estado haciendo el trabajo pesado nosotros mismos.

¿Cómo participas activamente en la conversación sobre la reconciliación racial? ¿Cómo marcarás la diferencia?

Imagen vía Carissa Gallo, Darling Edición No. 15

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